miércoles, 18 de enero de 2012

Alma fugitiva, poema de Juan Pedro Fernández Blanco



ALMA  FUGITIVA
  
"...y ver tristes hombres mirando al sur... "
Ismael Serrano

Ayer,
sin avisar o avisando con su ausencia,
desapareció mi alma,
dejándome desmembrado, falto,
sin consistencia, sin una mínima energía interior
que irguiera mi cuerpo,
ausente en la cama, casi difunto.

Y si fuera esta la primera de sus huidas,
pero ya otras la preceden.
Y si no sucediese nada o sintiese nada,
si no quedase lastrado,
si quedase ingrávido
por la ausencia de su ignorado peso,
pero mi cuerpo se vuelve mil veces más denso,  
atado al suelo
atraído por una gravedad
más potente y menos indulgente.

Y la pena me cose a heridas,
que si de ellas me manase sangre
o supurase la peor de las infecciones…
pero, no.
De ellas escapa una tristeza extrema, lacerante,
sin la menor tolerancia,
un decaimiento que solo entiende de blancos y negros,
que sabe que todo toca el fin,
que las soluciones volaron en tiempo de esperanzas,
que lo nuestro es síntoma de delirio;
y ya no esperamos nada salvo el vacío.

Entonces, cuando con mi poca energía
consigo alzarme vacilante
ella regresa,
se acomoda en su nido y descansa,
no me explica por qué,
ni de dónde,
solo comienza a inspirarme el aliento que me falta
y comienzo de nuevo a ver todo
más relativo, menos exigente,
y creo que lo nuestro es posible o
que reúno las fuerzas para intentarlo.

Me conformo con mi alma caprichosa,
ser inestable,
que aunque la tenga amarrada con principios
o cosida a mi pecho,
ella volará cuando menos lo espere,
como tu, cuando menos lo quiera.

JUAN PEDRO FERNÁNDEZ BLANCO

miércoles, 4 de enero de 2012

Feliz 2012


Queridos amigos de La República de la Imaginación,

Si el pasado 31 de diciembre mandé mis deseos para el año 2012 a quienes tengo en mi libreta de direcciones de correo electrónico, bien está que pasadas esas horas de intercambio de mensajes, me acuerde de los seguidores de este blog y les haga llegar mi mensaje para el año que ha echado a andar.

La cuestión es compartir buenos deseos. Añadir fuerza y energía a un año sobre el que no paran de caer malos augurios. Nosotros tendremos que buscar la solución. Lograr que no nos amarguen 366 días con malas noticias. Encontrar la paz interior y la serenidad necesarias para atravesar 2012 como si fuera un bosque, sin despistarnos de los propósitos que, callada o expresamente, hemos formulado en las horas previas a las campanadas de la Puerta del Sol.

Junto a estas líneas, dejo también una foto de esa gran plaza madrileña que ha sido protagonista del año anterior. No es una tarjeta navideña al uso… sino una fotografía que tomé en medio de una ola de ilusión que quiero volver a recordar y sumar a mis deseos para todos vosotros.

En la Puerta del Sol hubo esperanza por un mundo mejor construido entre muchos, palabras y poemas, sonrisas y fraternidad, luz y ojos brillantes, abrazos y rebeldía, personas dispuestas a reivindicar la dignidad… Y todo lo anterior es lo que os deseo para 2012… junto a la salud y la energía necesarias para poder cumplir con esos proyectos que están germinando en estas horas y días de esperanza que rodean al año que nace.

¡Feliz 2012!