jueves, 4 de marzo de 2010

Un viaje al pasado del presente y del futuro

El pasado sábado 27 de febrero asistí a una fiesta que era, a la vez, un encuentro con el pasado y un puente para el futuro. Una cita con personas a las que no veía desde 1997, cuando me despedí del Grupo de Teatro de El Foro (Pozuelo de Alarcón) del que había formado parte en dos etapas, y con el que había participado en distintos montajes: un homenaje a Gabriel Celaya, la puesta en escena de textos narrativos de autores hispanoamericanos y la obra teatral, Así que pasen cinco años, de Federico García Lorca.

La nostalgia y el cariño volvió a convocarnos, gracias también a la pasión de dos personas que impulsaron la idea, y empujaron al resto, con el objetivo de hacer una fiesta sorpresa para la persona que nos dirigió: Asun, Asunción Pérez del Barquín, a unos y a otros, en las formaciones sucesivas, durante varias décadas.

Para ella, que me enseñó tantas cosas a lo largo de los años de trabajo, me llevé un ejemplar de La República de la Imaginación. Un libro que, desde que se publicó, es para mí el mejor regalo de todos los posibles, y no sólo el valor de los poemas que alberga.

Por encima de los textos, nuestro libro es el sueño compartido de doce personas, y sus páginas son el triunfo de todos los obstáculos, las prisas, las excusas, las negaciones… con las que a veces nos vamos encontrando para no hacer realidad nuestros sueños verdaderos, que se van aplazando sin que nos demos cuenta.

Siempre que regalo un ejemplar de La República de la Imaginación cuento cómo fue su génesis, la amistad y la complicidad creada entre sus autores con el paso de los años… Y esa noche, todo resultaba una historia de espejos. El grupo de teatro se reunía y resultaba vivo; y seguíamos siendo los mismos, a pesar de los años.

A día de hoy, el grupo de poetas que conforma este colectivo sigue soñando, planeando futuros… Y estoy segura de que si se volviera a reunir pasados los años, el cariño seguiría intacto, igual que la magia por tanta palabra compartida.

2 comentarios:

Agustín S. A. dijo...

Oleeeeeee, no conocía yo tu vertiente dramática, ¡qué sorpresas más estupenda me das!

Sigamos soñando, es nuestro camino y mucho me temo q ya no sabríamos seguir ningún otro.

Besos!!!!

c*s*a dijo...

Cuantas palabras de cariño. Me las repito para que no se marchen con las prisas. Tienen resonancias apostólicas. Cuantas palabras de cariño. Me las repito para creer. Tienen resonancias humanísticas. Cuantas palabras de cariño. Me las repito para soñar. Tu sueño, el sueño de los doce, de los justos, de los republicanos. Gracias por tus palabras de cariño querida ana. Con resonancias mágicas. Palabras de la imaginación