jueves, 28 de julio de 2011

Feliz verano a la medida


Si aún queda alguien que siga pendiente de las actualizaciones de este blog, debe estar más que extrañado de tan prolongado silencio. ¡Desde mayo sin dejar unas líneas!

Así pues, lo primero es pedir disculpas por la desatención… Lo segundo, confiar en que el descanso vacacional veraniego sirva para recuperar las fuerzas y las palabras.

En mi última entrada, anunciaba la presentación de un nuevo libro, La Escombrera, en el que aparecen doce poemas míos…

Todo parece indicar que la presentación en sí, la preparación de la misma, la emoción de ver los ejemplares impresos, las miradas expectantes, los aplausos y la felicidad compartida me dejaron sin resuello.

Pero alumbrar una pequeña colección de poemas y quedar exhausto es, sin duda, desmesurado.

Convengamos en que al mes de junio llegamos con el cansancio acumulado de un otoño y un invierno que se recuerdan vagamente. Debieron ser tiempos de ciertas derrotas. La primavera trajo pólenes y hojas nuevas, pero demandó más energía de la que teníamos a mano… El solsticio de verano encontró un resto de todos nosotros. El aliento de cumplir esas metas anotadas en la agenda y no poder con nada más.

Por eso, estas líneas vienen a pedir un verano reparador para todos, a la medida y al gusto de cada uno.

Os deseo un tiempo de mirar al cielo cuando caiga el sol. Un tiempo para leer ese libro pendiente. Un tiempo para caminar descalzos y sentir la piel. Un tiempo para el reencuentro con quien somos.

Hasta la vuelta.

domingo, 29 de mayo de 2011

De La República a La Escombrera


Dos de los autores que participamos en La República de la Imaginación, nos hemos vuelto a embarcar en una nueva propuesta colectiva de Legados Ediciones.

El germen fue el mismo, con otros protagonistas. Los nombres que coinciden en ambos proyectos son los de: Carlos Sánchez Alberto y Ana Belén Martín Vázquez.

Hemos dado un salto desde el territorio de la imaginación, al espacio que surgió en febrero de 2010, ante una pregunta formulada por Niall Binns: ¿cómo escribir poesía en una época de crisis ecológica?

Con la lectura de muchos autores y la escritura de nuevos textos, fuimos intentando hallar respuestas. Después, rescatamos un texto de Nicanor Parra para quien escribir poesía en estos tiempos es: “bailar un vals en un montón de escombros”.

A partir de ahí, surgió “La escombrera”: primero, un grupo de personas amantes de la poesía; y luego, un libro. El libro se presenta en Madrid, el martes 7 de junio a las 21.00 horas, en la sede del Colectivo La Latina, en la calle de Luciente, nº 7, en Madrid.

Os esperamos por allí.

jueves, 19 de mayo de 2011

Metáforas para la revolución


Languidecía, casi convertida en un lugar común, la definición que hizo Gabriel Celaya de la poesía como “arma cargada de futuro”. Y sin embargo, de forma reciente, la poesía ha vuelto a salir a las calles, acompañando deseos de cambio y propuestas de un mundo mejor.

El pasado 8 de mayo de 2011, el poeta mexicano Javier Sicilia encabezó una marcha ciudadana en la que exigía justicia, ante la muerte de su hijo y de las demás 40.000 víctimas, asesinadas de forma impune en un reguero de sangre que recorre México. Que Sicilia fuera un periodista y un poeta conocido, sirvió de catalizador para la Marcha por la Paz y la Dignidad. En esa gran marea de personas y pañuelos, hubo una pancarta que, quizás sin querer, hacía poesía, la poesía a la que el propio Javier Sicilia ha renunciado para siempre. Esa pancarta decía: “Algunos padres son poetas, todos los hijos son poesía”.

Seguramente, la frase no estaba escrita por ningún poeta que se declare como tal, pero contenía una metáfora tan poderosa y fortuita como muchas de las que he visto desde el pasado domingo 15 de mayo en las calles de Madrid. Ese día, miles de ciudadanos salieron a exigir su lugar en la democracia, con su marcha, con consignas y carteles. Lo primero que pedían era no ser considerados “mercancías”, esa metáfora podrida que nos vienen aplicando los poderosos… Las personas respondieron, y de forma lúcida y poética, explicaron el significado que hay en la violencia de la pobreza y en la falta de oportunidades.

Aunque la manifestación acabó, la Puerta del Sol de Madrid sigue siendo un lugar para la resistencia y la esperanza. En esa salida del tren y del metro que parece el lomo de un camello mal dibujado, articulado en cristales, resisten folios blancos y cartones de embalajes reciclados que siguen defendiendo el poder de la palabra. Quienes los escriben tal vez no sepan que están haciendo metáforas, incluso en expresiones que pueden sonar a chiste, que reinventan la poesía en rimas fáciles que incitan a la sonrisa y al abrazo, y emocionan.

Somos muchos los que estamos queriendo que se cumplan los deseos escritos por tantas manos anónimas. Se trata de que la palabra futuro sea igual de luminosa para todos.

La foto es cortesía del blog: "No tengo estereo".